Apoyar la misión encomendada por el santo fundador San Luis Guanella, es la principal labor de las señoras Silvia Negri, Hortencia Ferrario, Silvana Escapini, Gladys Vidal y Edda Ferrario   damas de gran corazón, que conforman el directorio de la fundación y que colaboran de manera activa en el reparo de los derechos vulnerados de niños, jóvenes y adultos que viven en el hogar.

La  residencia de carácter religioso y colaboradora del Estado, nace bajo el amparo de la Congregación Siervos de la Caridad en Chile en los años 50. La institución de beneficencia, se crea con el objetivo de acoger a niños huérfanos y desamparados que además, presenten discapacidad intelectual y física mediante un proyecto que involucra a profesionales, técnicos y administrativos.

Proteger la labor que busca restituir los derechos, mejorando sus condiciones de vida, promoviendo la autonomía e inclusión familiar, es el compromiso que sostienen la damas guanellas, compromiso digno de destacar en el espíritu de la Sra.  Lola Bergamali de Couyoumdjian,  dama que está desde los inicios y que a sus 99 años sigue velando por el bienestar de nuestros residentes.